La exposición abrió el jueves 8 de octubre en CentroCentro y desplaza la mirada desde las identidades gráficas más conocidas de Cruz Novillo hacia su trabajo como artista plástico y sonoro. La muestra reúne 150 obras y recorre más de cinco décadas de investigación sobre el color, la aritmética, el tiempo, el sonido y el juego. Está en la planta 1 del Palacio de Cibeles hasta el 24 de enero de 2027 y la entrada es gratuita.

Un recorrido que amplía la imagen pública del artista

El nombre de Cruz Novillo está ligado a algunas imágenes que forman parte del paisaje cotidiano de España. El diseñador creó identidades gráficas para Correos, Renfe, Repsol, COPE y otras instituciones y empresas. También diseñó el escudo y la bandera de la Comunidad de Madrid. Esa faceta permite reconocer su capacidad para condensar una idea en una forma sencilla, pero la exposición de CentroCentro se centra en su investigación artística.

Es la primera muestra en Madrid dedicada a su trayectoria como artista plástico y sonoro. El proyecto se desarrolló junto al propio creador desde 2025 y está comisariado por Pepe Cruz-Novillo Jr. y Elena Fernández Manrique. La selección abarca desde ciclos de mediados de los años sesenta hasta trabajos producidos en 2025. La conexión entre unas piezas y otras está en cómo una idea cambia de forma, escala y soporte a lo largo del tiempo.

La pintura convive con esculturas, obras audiovisuales, maquetas y dibujos preparatorios. El conjunto documental incluye escritos, fotografías y publicaciones. Esa mezcla permite acercarse tanto a las piezas terminadas como a las decisiones y variaciones que acompañaron su creación.

Cinco conceptos para seguir las obras

El recorrido se organiza en torno a cinco ejes: color, aritmética, tiempo, sonido y juego. No son compartimentos aislados. Las líneas de trabajo de Cruz Novillo, a las que llamaba ciclos, evolucionaban al trasladarse entre materiales y lenguajes distintos. Una forma podía dar lugar a variaciones cromáticas, una serie de imágenes o una pieza tridimensional.

Las primeras investigaciones combinaron formas y color. En 1972, Cruz Novillo presentó en la Galería Skira de Madrid su primera exposición individual, con el ciclo Estructuras manipulables. A partir de ahí, el proceso y la posibilidad de transformar una composición se convirtieron en parte central de su práctica.

El eje del sonido ayuda a entender por qué algunas pinturas también se relacionan con la música y el tiempo. En los trabajos del ciclo Diafragma, cada tono cromático se asocia a una nota de la escala tonal. El Diafragma dodecafónico Opus 14, creado mediante un algoritmo digital, se concibió para desarrollarse durante casi 34.000 siglos. Esa duración pertenece al planteamiento de la obra y permite pensar el tiempo como un material artístico.

Del papel al espacio, y de la imagen al sonido

Las obras históricas de la exposición conversan con piezas más recientes. Entre las primeras figuran Tximparta y Acoplamiento, presentadas en el Pabellón de España de la Bienal de São Paulo de 1977. En otro tramo de su trayectoria, el artista trabajó con imágenes tomadas del cine, la prensa y la historia del arte. Las reorganizaba mediante sistemas de repetición y variación para examinar cómo se construye y se consume una imagen.

La muestra incluye ejemplos de esa investigación, como Mata-Hari, de 1995, y Diafragma Tres 3214 Budapest, de 1997. También aparecen piezas de la serie Tribute, que dialogan con obras de Velázquez y Cézanne. En estas composiciones, el motivo de partida sigue siendo reconocible, pero cambia cuando se altera su color, su secuencia o el soporte en el que aparece.

Conviene detenerse en los dibujos y las maquetas, además de las pinturas y esculturas. Esos materiales muestran cómo una solución puede crecer o variar al pasar del papel a un objeto, o de una imagen estática a una propuesta audiovisual. El ciclo Diafragma decafónico de dígitos, asociado al Instituto Nacional de Estadística, reúne matemáticas, color y música. Su presencia enlaza la investigación de estudio con una obra concebida para el espacio público.

Fechas, horario y entrada

La exposición abre el jueves 8 de octubre de 2026 y podrá visitarse hasta el domingo 24 de enero de 2027. El acceso es gratuito. CentroCentro abre sus salas de exposiciones de martes a domingo, de 10:00 a 20:00. El espacio comienza a desalojarse quince minutos antes del cierre, así que llegar antes de las 19:45 permite disponer de tiempo para recorrerlo.

La muestra ocupa la planta 1 del Palacio de Cibeles, en la plaza de Cibeles, 1, 28014 Madrid. La estación de Metro Banco de España, en la línea 2, queda junto al edificio. También se puede llegar desde Cercanías Madrid-Recoletos. Entre las líneas de autobús que paran cerca están la 001, la 10, la 27, la 34, la 37 y la 52.

Una visita para mirar el proceso

El recorrido resulta especialmente útil para quienes conocen los logotipos de Cruz Novillo y quieren ampliar esa referencia. Las vitrinas, los dibujos y las maquetas permiten seguir cómo una imagen se transforma antes de convertirse en una pintura, una escultura o una secuencia audiovisual. Los cinco ejes ofrecen una orientación clara, aunque las obras invitan a comparar materiales y escalas por cuenta propia.

La entrada gratuita y el horario de martes a domingo facilitan elegir una visita entre semana o durante el fin de semana. Al estar abierta hasta enero, también deja margen para volver y detenerse en otra parte del recorrido. La exposición sitúa en un mismo espacio los sistemas visuales, el color y el sonido que Cruz Novillo desarrolló durante décadas, y permite observar cómo su trabajo pasó del dibujo a obras que ocupan la sala y se despliegan en el tiempo.