
El sábado 3 de octubre, la XIX Feria del Vino de El Molar tenía programadas visitas a las cuevas de La Torreta, una pisada de uva, catas y actividades para público infantil. La programación continuaba el domingo 4 con propuestas propias, así que el fin de semana ofrecía dos jornadas para recorrer el municipio y escoger entre patrimonio, degustaciones y actividades familiares.
La feria se celebraba en el entorno de las cuevas y bodegas de La Torreta, uno de los rasgos más reconocibles de El Molar. Allí estaban previstas las visitas guiadas y buena parte de las actividades de la programación. El mercado artesanal y el concurso de fotografía "Entre uvas y vinos" acompañaban las citas del viernes 2 al domingo 4 de octubre. La agenda también incluía música en directo y actividades infantiles, de modo que una visita no dependía de participar en una cata. La crónica de la convocatoria describe las cuevas como bodegas donde se conserva vino desde hace siglos y que conviven con restaurantes y espacios culturales. El Molar pertenece a la Denominación de Origen Vinos de Madrid, y la feria reúne esa actividad vinícola con visitas a un lugar concreto del patrimonio local.
Qué hacer el sábado 3 de octubre
La jornada comenzaba a las 10:00 con la apertura de la exposición "La Vendimia". A las 10:30 estaba prevista la primera visita guiada por las cuevas. El programa situaba a las 11:00 la pisada de uva para adultos. A mediodía comenzaba el concurso "Cata a ciegas Dabuti", con capacidad limitada.
La secuencia del sábado 3 de octubre permitía plantear una mañana con actividades distintas sin tener que llegar a la hora de la cata. La exposición abría primero y ofrecía un punto de partida para acercarse a la vendimia antes de entrar en las cuevas. Después, la visita guiada permitía conocer el espacio donde se desarrollaba la feria. La pisada de uva añadía una actividad práctica vinculada al trabajo de la vendimia, mientras que el concurso proponía identificar vinos a través de la cata a ciegas.
La Cata a ciegas Dabuti de las 12:00 del sábado 3 de octubre tenía plazas limitadas. El aforo era una condición relevante para quien organizara la mañana alrededor de la cata, porque el programa no garantizaba una plaza a todas las personas interesadas.
La tarde y la noche del sábado 3 de octubre incluían maridajes de vino rosado y música en directo. La actuación de Cecilia Regino estaba prevista para las 21:00. También figuraban juegos tradicionales y cuentacuentos para los más pequeños. Las propuestas repartían la actividad entre distintas edades y permitían que las familias combinaran la visita a las cuevas con un plan infantil, sin convertir la jornada en una sucesión de catas.
El domingo 4 de octubre incluía actividades propias
El programa reservaba otra jornada para el domingo 4 de octubre. La pisada de uva infantil estaba prevista a las 11:00, seguida de juegos tradicionales a las 12:00. A las 13:00 se celebraba, según la agenda, el concurso del porrón. También se anunciaba una experiencia gastronómica previa que requería inscripción y confirmación de las condiciones y las plazas.
La tarde del domingo tenía programada una elaboración y degustación de dulces artesanales a las 18:00. El acto final estaba anunciado para las 20:00 en la Plaza del Privilegio, con dulzainas y una queimada ofrecida por los bodegueros de las Cuevas de La Torreta. Esta clausura situaba la última parte de la feria fuera del recorrido de las actividades del sábado y cerraba el programa previsto del fin de semana con una cita musical y gastronómica.
El mercado artesanal, la exposición de vendimia y el concurso fotográfico "Entre uvas y vinos" completaban la agenda anunciada para los tres días. El programa del viernes 2 al domingo 4 de octubre contemplaba también un sorteo de productos típicos del municipio. Algunos actos dependían de plazas, inscripción o posibles ajustes de organización. Para quien consultara la agenda del sábado, las referencias principales eran la apertura de la exposición a las 10:00, la primera visita guiada a las 10:30 y la cata a ciegas del mediodía, con aforo limitado.
La agenda del sábado 3 de octubre planteaba un recorrido con varios ritmos: una primera parte centrada en las cuevas y la vendimia, actividades familiares y propuestas enogastronómicas. El domingo 4 de octubre añadía dulces, dulzainas y queimada. El artículo conserva ese programa tal como se conocía para el sábado 3, sin atribuir resultados ni asistencia a las actividades anunciadas.