
Madrid es Paisaje vuelve este otoño con visitas, talleres y propuestas artísticas para mirar la ciudad desde lugares poco habituales. La edición de 2026 se celebrará del 20 de octubre al 8 de noviembre y anuncia 3.000 plazas. El Ayuntamiento presentó el 23 de septiembre una parte del programa y el calendario de reservas. Para quien quiera participar, la fecha decisiva más cercana es el 24 de septiembre a las 10:00, cuando se abre la inscripción de las primeras actividades. La mayor parte del ciclo llegará casi un mes después.
La temática de este año relaciona arte y paisaje urbano. No se limita a contemplar edificios conocidos: incluye miradores, itinerarios, instalaciones temporales, encuentros, cine e imágenes proyectadas en pantallas de la ciudad. Ese enfoque permite preguntarse cómo cambia un lugar cuando se observa desde otra altura o cuando una obra invita a detenerse en detalles que suelen pasar desapercibidos. La programación no convierte todos los espacios en museos permanentes; algunas intervenciones tendrán fechas muy concretas.
Reservar no es lo mismo que entrar libremente
Las primeras visitas guiadas y talleres del fin de semana del 23 al 25 de octubre, el encuentro «Arte y lugar» y sesiones de cine abrirán reservas el 24 de septiembre. Para el resto de actividades, la apertura está prevista a partir del 20 de octubre. La comunicación municipal describe el programa como gratuito, pero precisa que las sesiones de Cineteca tienen coste y se reservan por su propia web. Esa excepción es importante para no prometer una entrada gratis a quien ha elegido precisamente el cine.
Las plazas son limitadas y se gestionan en línea. Conviene comprobar la actividad exacta, el día y la hora antes de completar una reserva, porque el programa combina escenarios y formatos diferentes. Quien no consiga sitio en la primera apertura puede revisar las actividades cuyo plazo comienza más tarde. Las 3.000 plazas corresponden al conjunto del ciclo, no a cada mirador. Un número global amplio puede agotarse rápidamente en una visita concreta con aforo pequeño.
Entre los nuevos puntos del programa están el mirador del Cerro del Tío Pío y el de la Dama del Manzanares, ambos en Puente de Vallecas. Se suman a otros espacios como la Cuña Verde de Latina, el Silo de Hortaleza y el Parque Forestal de Entrevías. La ciudad puede leerse de forma muy distinta desde cada uno. Un mirador no solo ofrece una vista bonita; permite reconocer la relación entre barrios, zonas verdes, vías de transporte y relieve. La visita guiada puede ayudar a identificar lo que se ve sin depender de una panorámica anónima.
Una intervención que dura pocos días
La plaza de Cibeles acogerá del 20 al 24 de octubre «Panóptico», una estructura temporal de más de 18 metros creada por el artista SpY. La obra incluirá mirillas situadas a distintas alturas para cambiar la perspectiva del entorno. Su tamaño la hará visible, pero la experiencia propuesta parece apoyarse en un gesto pequeño: mirar por una abertura y comparar lo que aparece con la imagen habitual de la plaza. Quien quiera verla deberá tener presente que no estará durante todo el ciclo.
La programación incluye además propuestas audiovisuales en pantallas de Callao y Gran Vía, actividades familiares para niños de seis a trece años y rutas de arte público. Son maneras diferentes de relacionar una obra con la calle. Una familia quizá prefiera un taller participativo, mientras otra persona busque una visita a un mirador. La amplitud del ciclo tiene sentido si cada propuesta explica dónde comienza, cuánto dura y para qué público está preparada.
La idea de «redescubrir» una ciudad puede sonar abstracta hasta que una actividad obliga a cambiar de camino o detenerse ante una fachada. Madrid se usa a diario con prisa; la mirada de un paseo organizado permite ver continuidades y rupturas en su paisaje. Tampoco hace falta tratar cada parada como una revelación: el interés puede estar en comprender por qué un barrio tiene una vista abierta y otro está dividido por infraestructuras.
Lo inmediato ahora es el calendario de inscripción. Las primeras reservas se abren el 24 de septiembre, las demás llegarán en octubre y el ciclo comenzará el día 20 de ese mes. Revisar las condiciones de cada actividad, incluido el coste de Cineteca, evitará confusiones. El programa ofrece una ocasión para pasear y pensar la ciudad desde el arte, siempre que las 3.000 plazas se traduzcan en una experiencia bien organizada para quienes consigan participar.